martes, 25 de mayo de 2010

EL HADA DE LA NADA

Corría el año del Unicornio en la era de Nuestro Señor, el Bosque de Niebla parecía un paraje tranquilo a la hora del sol, pero a la hora de las sombras se poblaba de susurros y de todo tipo de habitantes alados y terrestres.

En mi condición de mensajero de este reino y de aquellos, tuve que internarme varias veces en el Bosque de Niebla y gracias a mi abuela la Sabia Aura, pude sortear los parajes del bosque, ella fue la que me indicó, que al caerse la tarde tendría que buscar a la Fata Morgana, hermana de un tal Arturo, y según dicen las malas lenguas enamorada perdidamente de él, (Al parecer la tragedia familiar no termina allí pues justo su hijo seria el único capaz de matar al legendario héroe, (mi abuela, obviamente me recomendó prudencia y que no fuera a tocar estos temas delicados con ella)).

Morgana, entrenada desde niña en las artes de la hechicería, era amiga de mi abuela, pues solía auxiliar a las extraviadas, a las mujeres que como ella estaban dispuestas a cualquier cosa, hasta a ser muy pero muy malas con tal de que el objeto de su amor les correspondiese, obviamente eso nunca sucedía, por que los grandes amores, en todos los cuentos, están reservados para princesas de luz como la bella Ginebra. Mi abuela me dijo que si la luz del sol se extinguía y yo aun no había salido del Bosque de Niebla enseguida debía invocar su protección gritando :

Oh Morgana, poderosa incomprendida
este pobre mortal suplica tus poderes
Tu señoreas, este es tu Bosque
cobíjame con tu tibio abrazo
guíame con tu dulce voz
tu eres la Señora tutelar del Bosque de Niebla
tu eres la Reina de las hadas en la isla de Avalon
solo tu la Fata Morgana
mitad bruja mitad hada
pobre mujer enamorada!!


Dicho esto, ella se presentaría, y yo debía identificarme como el nieto de la Sabia Aura, de sobra sabía que no debía mentirle a ella, por que enseguida lo sabría, la primera vez que la vi me pareció una bruja de cuento de terror, la segunda vez se me presento como un hada maravillosa, sus cabellos eran de oro y bailaban con el viento, la piel le brillaba como si tuviera la luna adentro, otra vez se me presento en forma de felino, en fin, poco a poco me fui familiarizando con tan peculiares parajes, y claro, ser introducido allí por la mas poderosa de las hadas me daba cierta importancia, ningún fauno, ningún hado, brujo o hechicero osaría molestarme.

En uno de mis últimos viajes, Morgana me dijo que necesitaba un favor, existía cierta hada joven que le preocupaba en sumo grado, según las leyes de las hadas éstas deben dedicarse a aprender las artes de la magia, a conocer las fuerzas de estos mundos y aquellos, deben saber geografía terrestre y celeste, deben saber la historia hadal pasada, presente y futura, conocer como propios los conflictos del Oriente, el Occidente, y el Estridente, deben poder manejar el plano pi y el pu, ser diestras en el manejo de dubis y teletubis, su mente debe ser ágil como la del mas viejo de los filósofos, manejar las teorías de los conjuntos y los sinjuntos, pero esta hada a pesar de gozar de buena salud, parecía no interesarse por nada, no la motivaba ninguna de las ciencias ni de las artes, ningún color brillaba en sus alas, y era conocida en el bosque como el Hada de la Nada, ya se había intentado todo, estuvo encerrada en el árbol de Abedul durante un mes, pero el castigo no surgió efecto, las hadas y los hados antiguos que instruyen a las hadas jóvenes lo intentaron todo: ponerse bravos, ponerse interesantes, motivarla, pero el Hada de la Nada a todas horas vivía cansada, se pasaba las horas tumbada en su capullo de Tulipán, y ya era preocupante por que pronto pasarían los tres mil trescientos treinta y cinco años dedicados a la formación del Hada, si el plazo se cumplía y no se lograban superar los logros todos serían llamados a cuentas, las hadas antiguas serían tachadas de ineptas, y a ella le podía suceder lo peor.

Morgana intentó viejos conjuros, visiones de futuro, donde se veía el destino de las hadas que no superaban su etapa de formación: las hadas ignorantes eran condenadas a ser simples libélulas en los caminos del reino de los humanos, y lo peor las hadas inútiles eran despojadas de sus alas y pasaban al reino de los humanos como mujeres insulsas, incapaces de soñar, de crear, limitadas a respirar y a atender labores menores.

Como recurso extremo y siendo yo el único humano que al parecer frecuenta el Bosque de Niebla, Morgana me pidió que invocara a la pequeña Hada de la Nada, pues cuando son invocadas por su exacto conjuro, ellas están obligadas a prestar su ayuda hasta verificar que aquel que implora se encuentre a salvo fuera del bosque, una vez invocada la mismísima Morgana nos pondría una serie de dificultades de tal manera que ella comprendiera que todo lo que se le enseñaba era sumamente útil, y que sin conocimiento y entrenamiento todas sus intenciones y propósitos serían inalcanzables, como se podrán imaginar yo acepte gustoso participar en la celada, el conjuro era como sigue:

Soy un forastero en el Bosque de Niebla
La tarde me ha sorprendido
Solo y desposeído,
mi corazón invoca
A la pequeña hada alada,
que desde la luna
Me mira alelada,
su tenue luz haga mi camino
Su consejo sea mi destino
Yo pobre mortal
sobre la que descansa en el Tulipán
Mi suerte vengo a entregar

La pobre hadita se me presento, con sus enormes ojos abiertos, más asustada que yo que era el humano perdido, le conté que había sido hechizado por una Ahtarm que me condenó a resolver una acertijo de Dubis y Teletubis, antes de poder avanzar por los caminos del Bosque, y que la respuesta la tendría que entregar a la persona indicada de acuerdo con el conflicto entre Oriente y Estridente, lloré suplicando la solución del acertijo y su guía por los caminos del Bosque, el Hadita se rascó la cabeza, y sus alas empezaron a apuntar al suelo, de repente se le ocurrió una idea, desapareció un momento y volvió con libros, cuadernos de apuntes, aparatos de medición y los puso a mis pies:

- Aquí esta todo humano, en esos libros están las respuestas.

Miré de reojo los libros, y le dije avergonzado, que no sabía leer y menos en idioma hadal. Volvió a rascarse la cabeza, y me preguntó que plazo me habían dado, le conteste que tenía que resolver el acertijo y llevar la respuesta a su destino antes de que se acabara el año del Unicornio.

- Trataste de negociar con la Ahtarm?
- No
- Por qué me conjuraste a mí? De dónde aprendiste mi conjuro?
- Entiendo que estás obligada a auxiliarme no a interrogarme! Respondí como desilusionado.
- Sí, asi es pero, es que soy un Hada muy inexperta, a penas estoy en formación y quizás te hubiera sido mas eficaz invocar un hada más instruida.
- El único conjuro que conozco es el tuyo, el mismo ser que me hechizo me dijo que podías ayudarme, pero creo que he invocado a una simple libélula, estaré perdido para siempre en el bosque de Niebla, no volveré a oír la risa de mis hijos ni a acariciar la frente de mi esposa, soy un pobre humano, haz algo !!
- El tiempo de las Hadas es muy diferente al de los humanos, esto haremos, quédate en este claro del Bosque, yo llevaré el acertijo a mis maestras Hadas, ellas nos ayudarán!!

Morgana había arreglado todo para que el Hadita no encontrará a sus maestras, de manera que al cabo de un rato volvió exhausta, sus alas antes blancas, se tornaron un poco encarnadas, y sus ojos se veían un poco angustiados, miró el acertijo y trato de resolverlo, pero definitivamente, no haber aprovechado su formación le dificultaba enormemente la tarea, trato de invocar a mi hechicera para convencerla de levantar el conjuro, pero ella le dijo que ningún hada estudiante, vendría a interponerse en sus hechizos.

La hadita se sentó a mi lado con las alas caídas, y sollozó reconociendo su ignorancia y la importancia de aprovechar las oportunidades, le dije que por favor volviera a estudiar el acertijo, en ese momento por las artes de magia de Morgana, el acertijo se cambió por uno más sencillo de manera que mi linda salvadora lo pudo resolver, con lo cual sus alas se volvieron a subir, y sus ojos centelleaba de alegría, pero para encontrar el camino, se sentó a leer un buen rato, pero no lograba saber quien era el indicado para recibir la respuesta, de nuevo empezó a rascarse la cabeza, y a desesperarse, yo retomé mis sollozos, mientras le decía que se concentrará que era su obligación de hada conjurada.

Ella resolvió buscar un hado llamado Nitarm que varías veces había tratado de explicarle el asunto, esta vez su búsqueda fue fructífera, él se complació de ver su interés, y le explicó nuevamente, fue cuando ella estuvo segura de que no existía conflicto alguno entre Oriente y Estridente según lo cual el hechizo estaba mal formulado pues contenía engaño y el humano al declararlo sería liberado.

Anónimo

4 comentarios:

Sonia Marcela Torres Mariño dijo...

Mi voto es por El hada de la nada

Alejandra Romero dijo...

VOTO! :)

felipe quintero dijo...

me parece muy bien escrito pero se sale totalmente del genero que habian propuesto en clase este es un cuento fantastico, no de ficción.

Carolina Martínez dijo...

Es el cuento que más me gusta.
Mi Voto es por él.
Igual la temática sí era fantástica...en eso quedamos en clase, ¿no?

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